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Graduación de Bachillerato 2013
La gala fue clausurada por Federico Morán Abad, secretario general de Universidades, del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes
Los estudiantes de Bachillerato de los ocho Colegios Gredos San Diego celebraron conjuntamente la Ceremonia de Graduación 2013.

Los estudiantes de Bachillerato de los ocho Colegios Gredos San Diego celebraron conjuntamente la Ceremonia de Graduación 2013, que tuvo lugar en el Auditorio de El Escorial. La gala estuvo presentada por Daniel Jareño, jefe de estudios de Educación Secundaria de GSD Las Suertes, quien anunció la entrada organizada de los protagonistas del acto, los alumnos y alumnas que fueron ocupando la zona señalada. A continuación, mencionó a los integrantes de la mesa presidencial: director de GSD Las Rozas, José Luis Pérez Ruiz; director de GSD Buitrago; Javier de Miguel Redondo; director de GSD Guadarrama, José Luis Berenguel González; director de GSD El Escorial, Andres Perales Vicaria; director de GSD Alcalá, Marival Fernández Rodrigo; director general de los Colegios GSD, Carlos Pedro de la Higuera Pérez; invitado de honor, Federico Morán Abad, secretario General de Universidades, del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes; directora general de Coordinación Pedagógica de GSD, Lola Granado Navas; director de GSD Moratalaz, Juan Tinahones García; director de GSD Vallecas, Vicente Cañizares Nielfa; y director de GSD Las Suertes, Alberto Vicente Pescador.

Carlos Pedro de la Higuera Pérez, director general del Grupo GSD, abrió el turno de las intervenciones y expresó su gratitud a los alumnos, padres y profesores: “En el caso de los alumnos y padres, por creer en nuestro proyecto educativo de GSD; en el caso de los profesores, por su esfuerzo y su dedicación a la importante labor educativa”. También hizo mención a dos conceptos fundamentales: “el atrevimiento y la humildad. Atrevimiento ante la indolencia y atrevimiento para la implicación moral ante los problemas de la sociedad. Humildad para respetar a los demás y para reconocer que no todo se sabe y que siempre hay que aprender más”.

A continuación, intervino José Luis Pérez,  director del Colegio GSD Las Rozas, quien habló en representación de todos los directores de nuestros centros. (Su discurso íntegro puede leerse al final de este texto).

Posteriormente hablaron los alumnos Álvaro Rodríguez Poblete, de GSD Moratalaz, y ,  Ana Belén Bartolomé, de GSD Buitrago, elegidos para intervenir en representación de los alumnos. Alvaro, resaltó que “GSD ha sido nuestra segunda casa, de la que hemos aprendidos valores sociales, de tolerancia y solidaridad, y también donde hemos sido felices” y Ana Belen, destacó que “GSD ha sido importante en nuestra formación y ahora nos toca conseguir realizar nuestro sueño”.

En el curso de la ceremonia se hizo entrega a los alumnos con Matrícula de Honor de las correspondientes placas acreditativas; así mismo se entregaron los Premios de Honor. Como novedad, GSD ha instituido este año diplomas a los alumnos que han merecido una felicitación especial por sus valores humanos y su aplicación. También se informó de la presencia de la Asociación de Antiguos Alumnos y se animó a los graduandos a inscribirse.

La gala fue clausurada por Federico Morán Abad, secretario general de Universidades, del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, quien hizo referencia a que “GSD es un referente importante en la educación en Madrid” y que “la enseñanza en materias de Formación Profesional de GSD está permitiendo poner en valor positivo este tipo de enseñanza injustamente minusvalorada”. El invitado de honor cerró el Acto Académico con su discurso en el que resaltó que “hay que formar ciudadanos maduros y críticos”.

Como colofón, hubo una breve actuación del Coro de la Fundación GSD, que finalizó con la interpretación del Himno de los Colegios Gredos San Diego.

 

Compartir reflexiones sobre: LA TRANSICIÓN DE LA ADOLESCENCIA A LA VIDA ADULTA

José Luis Pérez, director de GSD Las Rozas

Buenas tardes:

Queridos alumnos, estimadas familias, tutores, compañeros, amigos. En esta graduación de 2º de Bachillerato vamos a compartir reflexiones  sobre el tránsito de la adolescencia a la vida adulta.

Antoine de Saint-Exupéry escribió: “Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo, sino que primero has de evocar en el hombre el anhelo por el mar”.

Nuestros Colegios Gredos San Diego han recogido el reto de poner especial empeño y asumir un papel activo en la elaboración del proyecto personal de vida de cada uno de vosotros para que afrontéis la transición a la vida adulta y activa en condiciones de conocimiento, motivación y plena responsabilidad. En definitiva, para que emprendáis vuestro propio proyecto vocacional de manera positiva e independientemente de las circunstancias personales.

Los jóvenes viven ligados, inexorablemente, a etapas de transición (académicas, laborales, biológicas…), los sentimientos que la acompañan son de temor ante la posibilidad de no estar preparados para afrontar con solvencia estos cambios, de desasosiego ante lo desconocido. Es crucial para la incorporación como adultos a la sociedad, vuestro desarrollo como personas y como ciudadanos, porque depende de vosotros el progreso económico y social, el progreso de todos.

La comprensión que logramos tener de la realidad, histórica o individual, es un producto social, del consenso, de la convención humana; en consecuencia, objeto de transformaciones, posibles o de hecho, que implican acciones a construir sobre el conocimiento y el desarrollo, de nosotros mismos y de los otros.

Se concibe el inicio de la vida adulta como la aspiración del propio perfeccionamiento. Se es adulto aun cuando se está en camino de serlo. No sólo es una etapa de la vida sino la capacidad de seguir madurando.

Un adulto joven debe estar dispuesto a transformarse en un modelo a los ojos de la próxima generación y a actuar como transmisor de valores e ideales.

En ocasiones se menciona la palabra “adulto” como sinónimo de “crecido”; y que crecer equivale a ser responsable, a trabajar arduamente, a ser una persona atenta y dedicada y, no menos importante, a saberse sacrificar sin demostraciones de compasión a sí mismo.

Desde una perspectiva educativa-laboral, de los nexos entre formación y trabajo, se plantea la entrada al mundo laboral como el mejor vehículo para la madurez del joven. Se supone que en dicho medio, idóneo para la transición, los jóvenes están más cerca de los adultos, aprenden de los mayores y compañeros, y tienen el contexto adecuado para descubrir las propias habilidades, pudiendo recurrir a expertos para mejorar su aprendizaje.

Trabajo y educación son elementos fundamentales para el desarrollo de la vida humana, sobre todo en los tiempos tan inciertos y pesimistas como los que corren.

La satisfacción con el empleo, oficio o profesión permite sentirse productivo, creativo y útil a la sociedad, conservando el sentido de compromiso y emoción a lo largo de la vida adulta.

La educación permanente es la vía que facilita a adultos de todas las edades mantener capacidades cognitivas, estados de ánimo, autoimagen y habilidades para manejar complejos problemas laborales y del futuro.

La etapa del joven adulto está plena de energía interna, capacidad y potencial, así como de presión externa. El individuo está en la cúspide de su funcionamiento biológico e intelectual, pero también está sujeto a continuo estrés y contradicción.

Durante esta etapa de nuestra existencia, está en nuestras manos las posibilidades potenciales para cambiar el desarrollo futuro: establecer una ruta distinta y transformar la propia vida de manera radical, pues es cuando se tiene más libertad; representa la mejor oportunidad de cambio, si bien son de ayuda determinados atributos personales (optimismo, determinación, persistencia, etc.)

La vida de los adultos emergentes se caracteriza también porque muchas puertas no se han cerrado aún, los sueños y cualquier posibilidad para la felicidad futura están vivos, y hay mucha esperanza: construir lo que se pretende para la propia vida adulta.

Por último, concluir la reflexión compartida con un verso de la poetisa mexicana del siglo XVII, Juana Inés de la Cruz:

Las canas se han de buscar

Antes de que el tiempo las pinte;

Que al que las persigue alegran

Y al que las espera afligen

Muchas gracias a todos por vuestra presencia y participación, especialmente a nuestros bachilleres: este evento es un homenaje y reconocimiento a vuestro esfuerzo, antes y después de este momento, para mejorar el mundo de todos nosotros.

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